Estamos de puente. Unos aprovechan algún día más (los de Madrid) y dan envidia al resto, que tiene que ir a trabajar esta semana casi igual que las demás. Pues yo he sido una de las privilegiadas que está disfrutando de un puente como debe ser. No tengo intenciones de contarles mi vida, pero el caso es que he aprovechado esta situación y lo he alargado un poco para resolver unas cosillas por casa (¡es que casi nunca vengo!).
¿Por qué les cuento esto? Pues porque como todas (o casi todas) las vacaciones, se trabaja menos, así que puede que esta semana esté un poco más floja que las anteriores y las que están por venir. Además, estoy pachucha, una gran gastrointeritis se ha llevado mis fuerzas, y ya saben que hacer las cosas por hacer, ¡no es bueno!
Y otra vez utilizo una canción de Vetusta Morla para un post. Pero es que hay veces que es mucho más fácil explicar las cosas así que no con tanto hablar (o escribir).
Pues eso, que pasen los días ¡pero que cambien de raros a normales!












