Los días raros

Estamos de puente. Unos aprovechan algún día más (los de Madrid) y dan envidia al resto, que tiene que ir a trabajar esta semana casi igual que las demás. Pues yo he sido una de las privilegiadas que está disfrutando de un puente como debe ser. No tengo intenciones de contarles mi vida, pero el caso es que he aprovechado esta situación y lo he alargado un poco para resolver unas cosillas por casa (¡es que casi nunca vengo!).

¿Por qué les cuento esto? Pues porque como todas (o casi todas) las vacaciones, se trabaja menos, así que puede que esta semana esté un poco más floja que las anteriores y las que están por venir. Además, estoy pachucha, una gran gastrointeritis se ha llevado mis fuerzas,  y ya saben que hacer las cosas por hacer, ¡no es bueno!

Y otra vez utilizo una canción de Vetusta Morla para un post. Pero es que hay veces que es mucho más fácil explicar las cosas así que no con tanto hablar (o escribir).

Pues eso, que pasen los días ¡pero que cambien de raros a normales!

Trina es una marca indie

Todos sabemos lo importante que es la música en un spot de televisión. Si silenciamos la tele y vemos el anuncio, no es lo mismo. Cambia totalmente. Normalmente es un elemento que aporta ritmo, emoción y un carácter especial, pero a veces, la música lo es todo en un anuncio.

Uno de los ejemplos clarísimos y actuales es el de la marca Trina, que para vender su producto lo compara con las versiones en acústico de algunos grupos o cantantes españoles. Sin colorantes, sin conservantes, sin añadidos… Me parece que combina varios elementos que suelen funcionar: música de moda, personajes famosos, y un toque amigable en la imagen y en la tipografía.

Otro que me llamó la atención ayer fue el del perfume L´Eau de Chloé, que para vender algo clásico utiliza una versión de lo más curiosa de I am ready for the floor de Hot Chip, una canción que está en muchas de mis listas de Spotify. Aquí tienen el anuncio.

Y aquí la canción original

¡Acabo de llegar y ya me quiero ir!

Son muy pocas las veces que puedo ver la tele, cada vez menos. Es lo que tiene tener una vida tan estresante, que cuando llegas a casa, lo único que apetece es tirarse en la cama y pensar: bien, un día más (o menos). Pero sí que me gusta verla de vez en cuando, enterarme de las novedades publicitarias y de las recientes basuras televisivas.

Parece que hoy en día todo lo que ponen en la tele, sea en el canal que sea, es malo y aburrido; pero no es así. Resulta que esta moda que llevamos viviendo un tiempo, la de los programas de viajes; me gusta. Me gusta viajar, me encantaría tener dinero para poder hacerlo a menudo. Ir a esos sitios que están los primeros de mi lista, pero también a los que están al final; y que me sorprendan y me hagan disfrutar como si fueran los más ansiados. Eso sí, como ya saben, soy muy crítica, y algo malo tenía que sacar a relucir… si no lo digo, reviento. Es que resulta que siempre tiene que haber un español, madrileño o callejeroviajero por el mundo que me caiga mal. Cargantes, demasiado amigos (en dos minutos de conversación), todo el día resaltando los clichés que ya tenemos los españoles, y echándonos en cara a los que estamos en casa que ellos viven estupendamente en las Maldivas…

Recién llegada de Lisboa, este anuncio me da más ganas de viajar, de conocer mundo, y de vivir nuevas experiencias. Cada vez que lo veo pienso: y ahora mismo… ¿a dónde me iría?

Carol, ¿nos vamos de viaje?

Me gusta Apple, me gustan sus apps; me gusta su publicidad

Muy pocas veces vemos publicidad de Apple, pero cuando lo hacemos, solemos hablar de ella. Lo último nos presenta Siri, esa genial amiga que podemos tener todos gracias a nuestro querido Steve. La app todavía está solo en inglés, pero no tardará mucho en poder ayudar a los españoles a hacernos la vida más sencilla.

Los de Apple no nos tienen acostumbrados a ver famosos en su publcidad, pero esta vez ha probado con esta técnica y puedo decir que no les ha quedado nada mal. Samuel L.Jackson y Zooey Deschanel son los protas de dos spots que nos presentan a Siri. Él por ser una gran personalidad de Hollywood, y ella por ser una de las chicas del momento.

¿Qué les parece?

¿Qué harías con un Mercedes prestado?

¿Te imaginas? Eso fue lo primero que nos preguntamos mis amigas y yo al ver esta nueva acción de Mercedes. Imagina que vas un día a tu garage a por tu coche y te encuentras con uno que no es el tuyo, sino uno infinítamente mejor. Pues eso fue lo que le pasó a los elegidos por la marca. Una cámara dentro del coche, y a ver qué dicen o cómo reaccionan estos nuevos conductores glamurosos.

Unos fuman, otros se ríen, otros chulean. Y es que, por mucho que de primeras nos pueda parecer una chorrada, ir en un Mercedes, te hace sentir diferente. O por lo menos eso es lo que nos quieren vender.

Llevaban un tiempo avisando de que algo gordo iba a pasar. Algún cambio que notaríamos todos, empezando por su publicidad. Un nuevo producto y más joven, dirigido ya no solo a los padres de familia o directivos de empresas, sino también a esa gente que ronda los treinta y que está pensando en comprar su nuevo coche. Señores de Mercedes, ojalá y los jóvenes pudiéramos comprarnos un coche, ya no digo ni si quiera un Mercedes… un coche, el que sea; pero si leen ustedes las noticias la cosas está mú mala como para estar gastando. Igual les parece bien la idea de hacer un nuevo modelo low cost, ahora que está tan de moda eso de “haz lo mismo pero más barato”. ¿Qué les parece? ¡Si encuentran un ingeniero que lo haga, yo me presto voluntaria a llevarles la comunicación!

A por las emociones; a por las madres

A estas alturas ya deberíamos tener muy claro que las grandes marcas que quieren publicidad que funcione utilizan las emociones. Puedes vender un mismo producto de muchísimas maneras, pero cuando llegas a la fibra sentimental, tienes muchas más opciones de acertar, llegar a la gente y provocar un impacto real.

P&G no se ha quedado corta. A por las madres, que como dice el refrán… no hay más que una. Pero aquí quien se emociona no es la madre en sí, sino todo aquel que ha tenido, o tiene, una; y que sabe valorar todo lo que ella ha hecho para que estemos donde tenemos que estar.

Si quieren celebrar este viernes de una manera diferente y un poco más ñoña, vean este spot, suelten la lagrimita, y pásenlo a sus madres con un simple: gracias.

Yo lo hago desde aquí… ¡que para eso tengo mi espacio!

 

Cuando los carteles son más que los grupos invitados

Ayer leía noticias varias, y me llamó la atención una sobre el Día de la Música (22 y 23 de junio). En mi grupo de amigos hay una cierta enfermedad (por decirlo de alguna manera) con los festivales. Queremos ir a todos, pero vamos a los que podemos. Desde el primer anuncio del festival ya estamos pendientes de días, precios, cabezas de cartel e incluso alojamiento. Este año empezamos con el SOS 4.8, que se celebra en Murcia los días 4 y 5 de mayo, y es el que podemos decir que abre la temporada de los interminables festivales que nos ofrece el verano. Pero hoy no estoy aquí para hablar de los festivales en sí, sino de sus carteles.

Los asistentes a festivales basan sus decisiones de elección en el cartel, en qué grupos actúan, qué día, y durante cuántos días podrán disfrutar de música y fiesta… Pero yo ayer me fijé en el cartel. El cartel físico, el diseño que veremos mentalmente cuando nos hablen del Día de la Música. Me gusta. Me parece original el hecho de que un australiano y un irlandés quisieran mantener la idea de “castizo” que se relaciona con Madrid. Azulejos que anuncian un gran evento en la ciudad. A la antigua usanza, ¡chata!

Lo que no sé es por qué el resto de festivales no se curran sus carteles de la misma manera. Sé que de esas piezas no depende su popularidad o la cantidad de entradas que vendan… pero ya que van a pasar tanto tiempo colgados por las calles de las distintas ciudades, podrían hacerlos un poco más llamativos, ¿no? Creo que igual que hacen buenos carteles de películas, festivales de cine, o fiestas a destacar (Carnavales en Canarias por ejemplo), los festivales también deberían resaltar por buenas creatividades (a parte de por sus buenos grupos).

Queremos que Beckham vuelva al Metro de Madrid

Hoy, muchos periódicos y medios digitales relacionados con el mundillo hablan sobre la publicidad exterior. Esto me ha chocado un poco y he pensado… ¡pues yo no voy a ser menos! Las vallas y marquesinas están siempre llenas, llamando la atención, y queriéndonos vender algo, pero creo que nunca se le ha dado la importancia que realmente tiene. A lo mejor no hemos pensado lo suficiente en ello, en que son un formato publicitario muy antiguo y que ha mantenido su importancia dentro de unos rangos. Yo valoro estas cosas, los cambios; y que sean muchos los que trabajan en seguir haciendo cosas sencillamente geniales en un formato un poco limitado y que está siendo atacado por los medios de comunicación social. Me gusta ir por la calle y mirar hacia los edificios, vallas o mupis que me voy encontrando. Puede ser porque soy una publicista un poco friki; o porque simplemente, consiguen llamar mi atención.

Muchas veces habremos visto buenísimas creatividades y auténticas obras de arte, y seguramente, no nos habremos dado cuenta.

Ya que estamos… desde aquí quiero pedir un favor a los señores de Publimedia, que son quienes venden los espacios del Metro de Madrid (ese genial medio de transporte que dentro de muy poco se convertirá en todo un lujo): si la publicidad de H&M de David Beckham quedaba tan bien, y funcionaba (porque todo el mundo los miraba, y mucho), ¡no la quiten! Sabemos que cobran por ello, y que la planificación de medios es la que decide qué poner y durante cuánto tiempo (según necesidades y si han pagado más o menos), pero podrían tener en cuenta al público por una vez… ¿no?

Hay gente muy loca, ¡o muy friki!

Resulta que la última moda es tatuarse códigos QR. Un creativo de la agencia Leo Brunett Iberia, se tatuó en el brazo y está subastandolo como medio publicitario. Él mismo asegura que funciona y que es capaz de soportar todo tipo de contenido.

Justo ayer hablábamos en clase sobre este tipo de “enlaces” a Webs. Para posicionamiento (SEO) tiene poco sentido (aunque apostaron mucho por estos códigos, no han tenido la importancia que pensaban), pero mira, si este chico quiere ser un medio, y alguien paga por ello… olé!

Por si alguien quiere invertir en esto, se podrá pujar por él hasta el 26 de abril en eBay, día en el que conoceremos el precio que ha llegado a pagar alguien por esta idea de un creativo un poco más pa allá que pacá.

Les presento mi nuevo blog: maldita dulzura

Empezar algo siempre es difícil. Y mira que yo tengo soltura con esto del teclado, pero es que presentarme o anunciar algo nuevo es de las cosas que más me cuestan. Al final no sé cómo lo hago pero siempre consigo que la gente entienda lo que quiero transmitir, vender, o explicar.

La historia de Maldita Dulzura empieza hace un tiempo. Después de un año escribiendo sobre publicidad en A cualquier cosa llaman arte, y viendo cómo mis post tenían visitas inesperadas, me planteé una independencia bloggera. Un sábado noche de vinos y el juego de las marcas, entre tanta pregunta y producto; tanto dulce y música de fondo, me sentí empalagada. Sonaba Maldita Dulzura, de Vetusta Morla, y yo respondía preguntas sobre una conocida marca de sacarina. La chispa publicitaria me hizo hacer un comentario friki y de ahí nació el nombre de este blog. Si tenemos en cuenta que muchos me definen como una chica poco dulce, ahí está la primera ironía que encontrarán aquí.