Quiero que estos señores vengan a amenizarme los trayectos en metro. Me parece un sitio deprimente. Caminas bajo tierra con cientos de personas desconocidas y cada cuál con mayor cara de depresión. Ahí si que se ve la crisis, en las caras de la población normal. Esa gente que antes iba hablando, leyendo o escuchando música y que ahora solo duerme durante su recorrido (nunca he entendido a la gente que hace eso y se despierta justo en su parada). Esa gente que antes mostraba orgullosa sus nuevos libros y que ahora leen en tablets o llevan los libros forrados, para que nadie sepa que están leyendo autoayuda.
En Copenhagen debían pensar lo mismo, porque para arreglar un poco esta situación metieron a esta banda en el metro para hacer un flashmob y dejar boquiabiertos a los pasajeros, que disfrutaban sin entender muy bien que pasaba.
Yo el otro día en el metro ví una pelea… ¿eso también sería un flashmob?
