Los chinos y su versión publicitaria de OT

Pensé que ya lo habíamos visto todo, que la tele ya nos había mostrado lo que somos capaces de hacer o de pasar para conseguir la fama o cualquier objetivo artístico. Y aquí puedo usar la típica frase de abuela, “hay que ver, ya está todo inventado”. Pues no, pueden decir a sus abuelas que están equivocadas, que cada día nacen cosas nuevas. No solo temas importantes o grandes descubrimientos, a veces se producen simplemente variaciones de éxitos que ya existen.

Pues esto es lo que han hecho los chinos. Han versionado OT, FactorX o Mira quién baila y lo han llevado al mundo de la publicidad. Quieren descubir jóvenes talentos en planificación de medios. La agencia Group M, del grupo WPP, ha decidido hacer frente a este reto con una táctica pionera: un reality show.

Se llama Young Power y es una serie online de diez capítulos. Durante las diferentes fases deberán superar pruebas tipo hacer un plan de medios o una estrategia.

En fin, no sé qué decir. En realidad lo pienso y digo “¿por qué no?”, pero luego me paro un poco y no sé, me parece algo tipo El Aprendiz (de La Sexta) pero en versión china y con ese toque cutre de OT.

Y tú, ¿qué piensas?

El ballet ya no es lo que era

Todos sabemos hasta qué punto es importante la música. Pero no solo en publicidad, sino en cualquier montaje audiovisual. Muchas pelis no serían lo que son sin sus bandas sonoras. Muchos spots no serían ni si quiera recordados si no fuera por su música; en otros, la música simplemente lo es todo.

Si eres un ciudadano de a pie eres consciente de esto, pero si te dedicas a publicidad: más aún. Por eso, es una buena forma de engatusar a cualquier director creativo publicitario. Nada mejor que provocar sorpresa y generar curiosidad. Quiero que vean la original cajita de música que recibieron las agencias de Brasil.

Seat nos hace creer que hace las américas

Porque gracias a las nuevas- y tan avanzadas- tecnologías, ahora somos capaces de añadir elementos nuevos a proyectos ya finalizados (e incluso ya emitidos). Publicidad en series metida con calzador, otro tipo de Product Placement. Si Mediaset ya había usado este truquillo antes, para la serie Mentes Criminales, incrustando una marquesina, esta vez ha sido Seat en Mujeres Desesperadas y House.

Aun sabiendo que esta práctica es legal, no sé hasta que punto estoy de acuerdo, ya que por mucho que exista la publicidad en series de televisión o películas- product placement-, ésta se hace de manera organizada. Todo debe seguir un estilo, una idea, una imagen lineal… Considero esto un poco manipulción, por llamar de alguna manera a este tipo de alteración de la realidad.

Música, ¡maestro!

Quiero que estos señores vengan a amenizarme los trayectos en metro. Me parece un sitio deprimente. Caminas bajo tierra con cientos de personas desconocidas y cada cuál con mayor cara de depresión. Ahí si que se ve la crisis, en las caras de la población normal. Esa gente que antes iba hablando, leyendo o escuchando música y que ahora solo duerme durante su recorrido (nunca he entendido a la gente que hace eso y se despierta justo en su parada). Esa gente que antes mostraba orgullosa sus nuevos libros y que ahora leen en tablets o llevan los libros forrados, para que nadie sepa que están leyendo autoayuda.

En Copenhagen debían pensar lo mismo, porque para arreglar un poco esta situación metieron a esta banda en el metro para hacer un flashmob y dejar boquiabiertos a los pasajeros, que disfrutaban sin entender muy bien que pasaba.

Yo el otro día en el metro ví una pelea… ¿eso también sería un flashmob?

Firgas, otra razón para sentirnos afortunados

Y es que siempre que vuelvo de Las Palmas me da la morriña y me vuelvo más autóctona de lo que acostumbro. Siempre lo digo, cuando voy dos o tres días a casa se me hace mucho más fácil irme que cuando estoy diez. Es que ese tiempo da para mucho. Vives en casa, a mesa puesta y colada hecha, haces planes familiares y de amigos que no suponen más que dar un paseo, ir a la playa o sentarse alrededor de una mesa; los del súper del barrio saben lo que haces y desde cuándo… te acostumbras a volver al pasado, y ¡te gusta!

Pues por si todo esto fuera poco, la última noche antes de volver a Madrid estuve con mis amigos en un asadero, eso a lo que ustedes llaman barbacoa, y nada más llegar, me encontré con un cartel gigante de Firgas; esa marca que nos hace echar de menos hasta lo más básico, como es el agua. Y pensé… anda, yo nunca he escrito de agua Firgas, con lo que me gusta. Aunque no tengo nada que destacar de su publicidad, ni para bien ni para mal; puedo hacerla yo mismo, y hablar de este producto que destaca como otro de los grandes apreciados entre los canarios que vivimos fuera.

“Es que Firgas es mi agua con gas”. Porque parece que otro tipo de agua da más igual la marca que sea. A mí por lo menos me pasa. A la hora de elegir agua sin gas embotellada me da igual si es Lanjarón o Bezoya. Pero no me pasa lo mismo con el agua con gas. Solo me gusta esa. Me da igual el resto de marcas, tanto canarias como peninsulares. ¡El resto me saben a gaseosa y no me quitan la sed como el agua Firgas!

He dicho.

Los días raros

Estamos de puente. Unos aprovechan algún día más (los de Madrid) y dan envidia al resto, que tiene que ir a trabajar esta semana casi igual que las demás. Pues yo he sido una de las privilegiadas que está disfrutando de un puente como debe ser. No tengo intenciones de contarles mi vida, pero el caso es que he aprovechado esta situación y lo he alargado un poco para resolver unas cosillas por casa (¡es que casi nunca vengo!).

¿Por qué les cuento esto? Pues porque como todas (o casi todas) las vacaciones, se trabaja menos, así que puede que esta semana esté un poco más floja que las anteriores y las que están por venir. Además, estoy pachucha, una gran gastrointeritis se ha llevado mis fuerzas,  y ya saben que hacer las cosas por hacer, ¡no es bueno!

Y otra vez utilizo una canción de Vetusta Morla para un post. Pero es que hay veces que es mucho más fácil explicar las cosas así que no con tanto hablar (o escribir).

Pues eso, que pasen los días ¡pero que cambien de raros a normales!

Me gusta Apple, me gustan sus apps; me gusta su publicidad

Muy pocas veces vemos publicidad de Apple, pero cuando lo hacemos, solemos hablar de ella. Lo último nos presenta Siri, esa genial amiga que podemos tener todos gracias a nuestro querido Steve. La app todavía está solo en inglés, pero no tardará mucho en poder ayudar a los españoles a hacernos la vida más sencilla.

Los de Apple no nos tienen acostumbrados a ver famosos en su publcidad, pero esta vez ha probado con esta técnica y puedo decir que no les ha quedado nada mal. Samuel L.Jackson y Zooey Deschanel son los protas de dos spots que nos presentan a Siri. Él por ser una gran personalidad de Hollywood, y ella por ser una de las chicas del momento.

¿Qué les parece?

Cuando los carteles son más que los grupos invitados

Ayer leía noticias varias, y me llamó la atención una sobre el Día de la Música (22 y 23 de junio). En mi grupo de amigos hay una cierta enfermedad (por decirlo de alguna manera) con los festivales. Queremos ir a todos, pero vamos a los que podemos. Desde el primer anuncio del festival ya estamos pendientes de días, precios, cabezas de cartel e incluso alojamiento. Este año empezamos con el SOS 4.8, que se celebra en Murcia los días 4 y 5 de mayo, y es el que podemos decir que abre la temporada de los interminables festivales que nos ofrece el verano. Pero hoy no estoy aquí para hablar de los festivales en sí, sino de sus carteles.

Los asistentes a festivales basan sus decisiones de elección en el cartel, en qué grupos actúan, qué día, y durante cuántos días podrán disfrutar de música y fiesta… Pero yo ayer me fijé en el cartel. El cartel físico, el diseño que veremos mentalmente cuando nos hablen del Día de la Música. Me gusta. Me parece original el hecho de que un australiano y un irlandés quisieran mantener la idea de “castizo” que se relaciona con Madrid. Azulejos que anuncian un gran evento en la ciudad. A la antigua usanza, ¡chata!

Lo que no sé es por qué el resto de festivales no se curran sus carteles de la misma manera. Sé que de esas piezas no depende su popularidad o la cantidad de entradas que vendan… pero ya que van a pasar tanto tiempo colgados por las calles de las distintas ciudades, podrían hacerlos un poco más llamativos, ¿no? Creo que igual que hacen buenos carteles de películas, festivales de cine, o fiestas a destacar (Carnavales en Canarias por ejemplo), los festivales también deberían resaltar por buenas creatividades (a parte de por sus buenos grupos).