Un Sprite, por favor

Y si es servido a lo grande, como hicieron en Brasil, mejor que mejor. Bassat Ogilvy fue el encargado de montar esta acción de Street Marketing en la playa. Duchas gigantes simulando un surtidor de Sprite. Hoy, en Madrid, hace mucho calor; parece que damos la bienvenida al verano de una manera muy radical. Así que me parecería un plan perfecto para pasar este día. Vale que aquí no tenemos playa… pero cualquier plaza nos valdría para unas duchas rápidas, ¿no?

Aunque lo que caía no era Sprite, obviamente, ¡seguro que sería la ducha más original de cualquiera! Si ya lo decía yo el otro día en A cualquier cosa llaman arte… ¿cuándo me encontraré con algo así?